Se dice que la evolución de los sistemas de seguridad se debe a la necesidad de luchar contra la estupidez humana. Es una batalla perdida, la estupidez siempre gana.

Ya hace varios años, Carlo Cipolla (para vosotros la rima) enunció las leyes fundamentales de la estupidez humana. En ese libro aparecen grandes verdades, como la afirmación irrefutable de que el estúpido es más peligroso que el malvado, porque al menos el malvado actuará en su propio beneficio, le puedes ver venir y puedes tomar medidas contra él. Teniendo en cuenta estas leyes, no hay que subestimar el poder nocivo de Rajoy ni de Zapatero. Nota legal: No les estoy llamando estúpidos a sus señorías. Solamente permito juzgar a los lectores si las acciones de estos dos políticos son inteligentes.

Pero, si hay algo que me enerva tanto como estas actitudes estúpidas, son las de la gente que pretende que sintamos pena por los elementos más deleznables de nuestra decadente sociedad. Siempre que aparece la noticia de una mal llamada desgracia aparece alguien nominándola para los premios Darwin. A continuación, irremediablemente, aparece alguien con la típica frase.

– ¿Pero tú no has cometido errores en tu juventud? Pues no te rías de las desgracias ajenas.

Sí. Todos hemos cometido errores, y algunos los seguimos cometiendo. Pero yo estoy aquí. ¿Por qué?

  • Tal vez sea porque he cruzado semáforos en rojo, pero nunca cuando venía un coche a 120 km/h.
  • Tal vez porque no he bajado a las vías de un tren de alta velocidad.
  • Tal vez porque no me he emborrachado ni he intentado lanzarme a una piscina desde un balcón.
  • Tal vez porque nunca me he atado una salchicha al pene para aparentar que es más grande.

Así que sí, me voy a burlar de ellos. No veo ningún motivo para no hacerlo. Tengo el humor negro muy desarrollado, tal vez sea cierto eso de que el humor negro es como los brazos. Hay quien tiene y hay quien no. Y nadie me va a hacer sentirme mal por reírme a gusto de estos temas. No voy a ser tan hipócrita de simular que me preocupa que gente a la que no conozco se suicide involuntariamente.

Por último, si todavía creéis en la raza humana, os dejo un enlace para que os deis de bruces con la cruda realidad. Eso sí, os advierto que quien entre aquí debe abandonar toda esperanza. Aquí os dejo con la fuente de todo conocimiento. Y no, no hablo precisamente del Pozo de Mimir.

Después de leer esto, ¿realmente creéis que hay que apenarse por la desaparición de unos cuantos?

Por cierto, antes de acabar. He notado que el enlace más visitado de todos los que he puesto en este blog es el de “Belén Esteban” en el nombre del enlace. Con esto no digo nada y lo digo todo.

Advertisements